El bosque no me invita a avanzar, sino a detenerme y observar cómo las copas se entrelazan y el cielo apenas encuentra espacio. La vida entera parece detenerse ante esta majestuosa simetría imperfecta, que arroja una extraña sensación de orden dentro del caos. Cada árbol ocupa su lugar, cada sombra cae distinta. Y en medio de esa repetición casi hipnótica, uno entiende que la naturaleza no necesita nada más para imponerse. iPhone 14 ƒ/2,4 1/160 1,54 mm ISO 32 "En nombre de los bosques, de los mares, de los ríos, del sol y la montaña, en nombre de los seres y hogares que han caído en la red de tu guadaña: te maldigo, dolor, que nos persigues, que nos clavas los dientes y las garras, y que de nuestras vidas solo consigues hacer un cementerio de guitarras. No te queremos ver, dolor amargo, ni sentir tu presencia en nuestra vía. Queremos un camino libre y largo, un sol de libertad y de alegría. Que no vengan tus sombras a acecharnos, que no vuelvas tus ojos a mir...